Clausura Curso Energía UGT-UC

Bergua reafirma que las adjudicatarias eólicas son las más comprometidas con la inversión y el empleo

El director de Industria, Marcos Bergua, clausura el curso sobre energía organizado por UGT en la Universidad de Cantabria

El director general de Industria del Gobierno de Cantabria, Marcos Bergua, afirmó hoy, en la clausura del curso sobre energía que ha desarrollado esta semana el sindicato UGT en la Universidad de Cantabria, que las empresas adjudicatarias del concurso eólico son “las que han presentado un mayor compromiso con la inversión y el empleo”.Bergua aseguró que “la prioridad del desarrollo eólico siempre ha sido la implantación de proyectos industriales en la región” y reiteró que por ello las adjudicaciones se han decantado por “las empresas más comprometidas” con este objetivo.

El director general de Industria respaldó los argumentos de Alberto Carbajo, responsable de Red Eléctrica Española, que en una ponencia del curso resaltó la necesidad de la región de aumentar su producción energética, y subrayó que “Cantabria es enormemente deficitaria en energía y eso es una gran desventaja para nuestra industria y para nuestro bienestar”.

Marcos Bergua recordó que “cuando llegó el PSOE al Gobierno regional el único proyecto eran dos centrales de ciclo combinado que fueron objeto de rechazo”, tras matizar que “con este horizonte tan complicado con las fuentes de energía convencionales, no dudamos en apostar por las energías renovables”.

Bergua, que sustituyó en el acto de clausura a la vicepresidenta y consejera de Empleo y Bienestar Social, Dolores Gorostiaga, criticó a quienes “han recurrido al no a todo” y a los que “se han puesto de perfil a esperar qué pasaba” en el desarrollo eólico planteado por el Gobierno de Cantabria.

En el acto de clausura del curso “Energía: seguridad, empleo y medio ambiente”, estuvieron presentes los codirectores del foro académico organizado por UGT, el profesor Antonio Domínguez y el ingeniero Jesús Torre, además de la vicerrectora de Difusión del Conocimiento y Participación Social de la UC, Consuelo Arranz.

Servicio público y derecho universal

La secretaria general de UGT en Cantabria, María Jesús Cedrún, impartió, justo antes del acto de clausura, la ponencia sobre la influencia del mix energético en el modelo productivo que iba a exponer el responsable nacional del sindicato, Cándido Méndez, ausente por participar hoy en Canarias en una asamblea informativa sobre la huelga general del 29 de septiembre.

Cedrún repasó las principales propuestas de UGT a la Comisión de Energía de la UE, en la que según ella misma matizó, “reivindicamos dos cuestiones básicas: que la energía es un servicio público y un derecho universal para todos los ciudadanos y el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

La sindicalista recordó que “desde hace mucho tiempo veníamos reclamando un cambio del modelo productivo pero no se nos escuchó y ahora se plantea de manera apresurada, sin la suficiente planificación que requiere y en un momento inoportuno de crisis tras haberse desaprovechado la época de bonanza económica.

La responsable regional de UGT añadió que “era evidente que no podíamos mantener unos patrones de crecimiento económico que no han respetado nada y han sido intensivos en el consumo energético”, tras reivindicar “un necesario y urgente cambio de modelo productivo que conlleva necesariamente una nueva política energética”.

“No es admisible que nuestra industria aporte un 20% del PIB, un 10% menos que en Alemania y, sin embargo, el sector industrial alemán tenga un consumo energético de un 20% muy por debajo del español, más de un 27%”, recalcó Cedrún como ejemplo de la necesidad “de que España aborde una nueva política energética e integrada en una común a toda Europa”.

En este sentido, la secretaria general de UGT en Cantabria criticó que “en Europa cada país ha afrontado de manera distinta los mismos problemas energéticos, lo que demuestra la dificultad de políticas comunes en la UE que cada vez son más necesarias porque hoy tenemos que competir con grandes países consumidores de energía, como los de las economías emergentes, desde China a la India o muchos estados de Sudamérica”.

Para María Jesús Cedrún, “España tiene que replantearse la liberalización del mercado energético que se decidió en su momento porque ha sido un fracaso, ya que lo que ha provocado es que la gestión del mercado energético se haya regido por criterios financieros y bursátiles que, entre otros efectos negativos, ha provocado la pérdida de más de la mitad de los empleos del sector”.

“Tenemos que implantar un control público de las redes de distribución y de almacenamiento de la energía”, aseveró Cedrún, tras rechazar un modelo de gestión energética “donde el Estado pierde absolutamente el poder a favor de la especulación privada”.