Cantabria es una de las cuatro comunidades autónomas españolas, junto con Aragón, Castilla La Mancha y La Rioja, donde la tasa de desempleo femenino ha aumentado más que la masculina desde finales de 2008, cuando la crisis económica empezó a propiciar “una equiparación engañosa y a la baja” entre ambos sexos en el mercado laboral por una mayor destrucción de empleo masculino.
INFORME MUJER EN CANTABRIA 1Según el “Informe Laboral y Social de la Mujer en Cantabria”, elaborado por la Secretaría de Empleo y la de Igualdad y Protección Social de UGT en Cantabria, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, desde el último trimestre de 2008 hasta el mismo período de 2010, la tasa de paro de las mujeres se ha incrementado en la región 7,5 puntos (de 9,54 a 17,09), mientras que la de los varones lo hizo en casi tres puntos menos, un 4,75 (de 8,42 a 13,17).
La Encuesta de Población Activa (EPA), que elabora trimestralmente el INE (Instituto Nacional de Estadística), aclara que entre finales de 2008 y de 2010, en Cantabria se han registrado 9.300 desempleadas más por 6.600 varones, algo que no sucede en la mayor parte del país, donde el aumento de hombres en el paro (+865.500) ha superado con creces al de las mujeres (+632.100).
De hecho, como puntualizó hoy la secretaria Para la Igualdad y Protección Social de UGT en Cantabria, Asunción Villalba, la diferencia desfavorable de la tasa de desempleo de las mujeres respecto a la de los hombres se ha triplicado en la región en estos algo más de dos años de crisis económica (de 1,12 a 3,92 puntos), mientras que en el conjunto del país se ha reducido de algo más de dos puntos a 0,8.
Villalba recalcó que el informe de UGT analiza la evolución laboral por sexos del mercado laboral desde el año 2008 porque en el último trimestre de este año, en concreto en el mes de noviembre, el paro femenino en la región superó al masculino por primera vez desde febrero de 1997.
Más empleo pero mucho más precario
La dirigente sindical agregó que también en 2008 la contratación acumulada de las mujeres superó a la masculina por primera vez desde que en 2002 el Ministerio de Trabajo facilita estadísticas oficiales de contratos de trabajo, y no de ocupaciones, segregadas por comunidades autónomas.
De todos modos, Villalba puntualizó que esta mayor contratación femenina no “puede invitarnos a la alegría” porque no responde a incremento alguno sino a un descenso de contratos de trabajo en ambos sexos aunque más acusado entre los varones (14.664 masculinos y 10.551 de mujeres), que no ha evitado, según Villalba, “que las mujeres sigan suscribiendo un menor número de indefinidos y que al cierre del año pasado alcanzaran la tasa de temporalidad contractual más alta registrada hasta ahora (un 92,2% de contratos eventuales)”.
“Todas las estadísticas del informe de UGT sobre la situación laboral y social de la mujer nos reafirman en nuestro rechazo a una reforma laboral que no crea empleo y en todo caso genera más precariedad en el mercado laboral, y más, en quien más precariedad sufre, la mujer”, subrayó Asunción Villalba.
Más contratos femeninos pero menos mujeres contratadas
En este sentido, la responsable regional de la Secretaría Para la Igualdad y Protección Social de UGT aludió “a un dato especialmente llamativo de esta precariedad del empleo femenino, como es que desde el comienzo de la crisis económica se han registrado en la región una media anual de cerca de 11.000 contratos de trabajo femeninos más que masculinos, pero el número medio de mujeres contratadas (35.915) es muy inferior al de los hombres (40.409)”
Sin ir más lejos, las mujeres suscribieron en Cantabria el año pasado 12.005 contratos más que los hombres (83.229 por 71.224), pero hubo 2.297 personas contratadas menos de sexo femenino que masculino (39.981 por 41.478), signo evidente del notable desequilibrio de género que existe en la contratación, “donde un 70% de los contratados más de 15 veces distintas al año son mujeres”, aclaró la dirigente sindical.
“Esto reafirma que la contratación femenina es mucho más precaria, menos duradera y peor pagada, con los efectos perniciosos que conlleva para sus futuras prestaciones sociales y pensiones”, comentó la secretaria Para la Igualdad y Protección Social de UGT en Cantabria.
Villalba agregó que, además, las mujeres acaparan los contratos de menos duración (más de un 45% de menos de un mes y un 25% de ellos de menos de cinco días), los mayores índices de rotación (casi tres contratos por cada mujer) y la contratación a jornada parcial (casi un 71% de los 46.493 registrados en Cantabria el año pasado).
El informe de UGT pone como ejemplo la propia contratación entre ambos sexos de 2010 en Cantabria, donde las mujeres suscribieron 12.000 contratos de trabajo más que los varones pero 259 menos indefinidos, 6.569 menos a jornada completa y en los temporales 3.862 menos de los de duración indeterminada.
Por el contrario, las mujeres firmaron 13.981 contratos más que los varones de menos de un mes de duración (de ellos 8.889 de menos de cinco días), además de 19.145 contratos más a jornada parcial, y muy a su pesar, ya que según la Encuesta Social anual del ICANE, “sólo un 12% de las mujeres empleadas a tiempo parcial en la región se muestran partidarias de ello por no querer uno a jornada completa”, lo que confirma que “la jornada parcial no es deseada por las mujeres, es claramente impuesta”.
Entre un 20 y un 30% menos de salario
El informe de UGT sobre la situación laboral y social de la mujer de Cantabria hace referencia también, según recordó Villalba, “a una brecha salarial persistente en el tiempo y generadora de futuras desigualdades para las mujeres”.
“Aunque la brecha salarial entre mujeres y varones ha disminuido en Cantabria un 7,29%”, aclaró la sindicalista en alusión a un estudio elaborado por el Departamento Confederal de la Mujer con estadísticas del INE del trienio 2006-2008, “el salario femenino sigue representando tres cuartas partes del masculino”.
Distintas fuentes consultadas por el informe de UGT-Cantabria aclaran en este sentido que el salario de la mujer es en todos los casos entre un 25 y un 30% menor que el de los varones y que, por lo tanto, representa menos del 75% del masculino en los mismos puestos y sectores, incluidos los siempre considerados como “feminizados”, recordó la responsable regional Para la Igualdad de UGT.
Villalba añadió que, según el ICANE (Instituto Cántabro de Estadística), “entre los asalariados cántabros había en Cantabria en 2009 (última estadística disponible) una discriminación salarial de casi un 28% en perjuicio de la mujer, que rebasaba incluso el 35% en algunos sectores de actividad profesional muy identificados con las principales ocupaciones femeninas, como el comercio o los servicios personales y de ocio”.
La sindicalista puntualizó que “el propio ICANE estima que en los servicios sociales, uno de los grandes nuevos yacimientos de empleo femenino, y más por el gran desarrollo de la Ley de Dependencia en Cantabria, la mujer cobra casi un 22% menos que los varones”.
Otra fuente estadística incluida en el informe de UGT, la memoria anual de 2009 de la Agencia Tributaria, cifra en cerca de un 30% la discriminación remunerativa de las asalariadas cántabras, sobre todo en las edades comprendidas entre los 18 y 25 años y entre los 36 y 45 años, destacó Villalba.
Menos prestación y pensión
“La consecuencia directa de esta discriminación salarial y de toda la anteriormente mencionada en el ámbito laboral es fácilmente visible en las prestaciones por desempleo o las pensiones, donde las diferencias en las cuantías que perciben uno u otro sexo son evidentes”, argumentó la sindicalista.
Según el estudio elaborado por UGT, “al término del año pasado, las 6.104 mujeres desempleadas con una prestación por desempleo contributiva (por 10.605 varones), percibían un 79,9% de lo que cobraban los varones (183 euros menos al mes—728 euros las mujeres y 911 los varones)”, recalcó Villalba.
Esta discriminación salarial es aún mayor en el caso de las pensiones públicas, matizó la sindicalista, ya que Según la Seguridad Social “la mujer viene a percibir un 64,8% de la cuantía media percibida por el varón (media 2007-2009), lo que se traduce en una pensión media femenina de 420 euros menos al mes, 773,88 euros por los 1.194,10 de los varones.
INFORME ELABORADO POR UGT SOBRE LA SITUACION LABORAL DE LA MUJER EN ESPAÑA