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UGT apela a un diálogo social urgente para abordar la crisis climática
martes, 4 junio 2019

Contra la crisis climática, diálogo social inmediato


Tribuna libre de la responsable regional de Medio Ambiente de UGT con motivo del 5 de Junio, Día Internacional del Medio Ambiente

Como cada año, y ya van 45, este 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, aunque 2019 no es un año más de celebración sino uno menos. Un año menos que se tiene para actuar, para poner freno al cambio climático, a la pérdida de biodiversidad o a la contaminación.

Llegamos tarde al presente, por lo que el futuro corre un grave peligro y todos los estudios lo confirman: el presente es insostenible, los recursos se agotan y los fenómenos meteorológicos se radicalizan, haciendo migrar a las poblaciones y acelerando la contaminación, con lo que la salud retrocede notablemente.

Siete millones de personas mueren en el mundo al año a causa de la contaminación del aire. En España los datos son también escalofriantes. Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), se calcula que en la última década 93.000 personas han perdido la vida como consecuencia de la contaminación atmosférica, de ellas 2.116 en Cantabria.

Se viene señalando por activa y por pasiva que para revertir esta situación es necesario un cambio de sistema, tanto a nivel energético como de producción, consumo, movilidad… en definitiva el cambio social es necesario y es necesario hacerlo ya.

Ahora bien hay que tener en cuenta que dicho cambio de modelo requiere una planificación transversal y ordenada, que tenga en cuenta a la sociedad en su conjunto y suponga una oportunidad para todas y todos.

El capitalismo voraz que nos ha traído hasta aquí ha conllevado una desigualdad social tremenda, generando países desarrollados, países en vías de desarrollo y países subdesarrollados, lo que a su vez ha creado una ciudadanía de primera, de segunda y de tercera. Esta desigualdad se traslada también a nivel local entre los habitantes de un mismo país.

En el Día Mundial del Medio Ambiente, recordamos la necesidad de que ese nuevo modelo no repita errores y anteponga las necesidades de las personas en el centro de todas las políticas.

Para ello necesitamos una transición justa hacia un sistema que  no sólo ha de ser respetuoso con el medioambiente sino también y, sobre todo, con la salud, teniendo en cuenta el concepto holístico de la misma, esto es, como «bienestar físico, mental y social»

Un modelo que no contamine, que no prive de oportunidades a los trabajadores y a las  trabajadoras por su situación económica o geográfica y que no condene a la pobreza o al desempleo a los más precarios.

Es evidente, que afrontar este cambio de modelo supone liderar la generación de nuevos empleos para afrontar la destrucción de aquellos que deban desaparecer. Y para ello, lo importante es planificar ese tránsito de manera inmediata. En este sentido, desde UGT queremos recordar tanto al Gobierno estatal como al autonómico la prioridad de desarrollar el modelo de economía descarbonizada.

A nivel estatal se necesita, entre otras muchas medidas, la promulgación de  una Ley de Cambio Climático y Transición Energética consensuada en el seno del diálogo social y que sirva de referencia para actuar a nivel autonómico y local. Como es lógico, en Cantabria esa actuación inmediata para cambiar las cosas es igualmente imprescindible porque muchas son las tareas a realizar y muy poco el tiempo disponible.

En primer lugar, a juicio de UGT, y dada su trascendencia, es necesario que la transición ecológica sea un proyecto central en la actuaciones del Gobierno de Cantabria, lo que requiere una consejería única, con suficientes dotaciones de recursos y personal, cuyas políticas sean transversales en todas las actuaciones del Ejecutivo.

Además, es preciso sacar del cajón y aprobar el Plan Regional de Ordenación del Territorio para que también sirva de marco legal en la implantación de un plan energético, de movilidad sostenible y, sobre todo, un Plan de Transición Ecológica para Cantabria que analice las oportunidades y amenazas del territorio y facilite la transición justa hacia una sociedad respetuosa con sus propios miembros, cohesionada socialmente y basada en la igualdad de oportunidades.

Hay recursos económicos para ello, Europa tiene habilitados fondos para realizar esta transición especialmente en el ámbito de lo local. A modo de ejemplo, Francia ya lo ha puesto en marcha con los contratos de transición ecológica formalizados entre el Estado y las regiones administrativas galas que equivalen a las comunidades autónomas españolas.

Lo que es evidente es que hoy más que nunca, se hace necesario reactivar el diálogo social y alcanzar acuerdos para adoptar  las medidas necesarias que permitan a la sociedad cántabra definir un presente y un futuro en el marco de la justicia social y de la cohesión territorial basado en la transición ecológica.

Para controlar una emergencia no es válida la improvisación sino que es necesario tener un plan y actuar deforma serena, diligente y ordenada. Basta de mensajes vacíos, estamos ante una emergencia climática, actuemos ya.

 

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