Teléfono de contacto: 942 36 46 22 | Correo interno | Intranet


UGT apuesta por los empleos y los salarios de calidad como elementos clave en la lucha contra la violencia machista

En Cantabria hay 5.829 víctimas de violencia de género pero sólo se han registrado este año 4 contratos bonificados para su inserción laboral

UGT apostó hoy por los empleos y los salarios de calidad como elementos claves en la lucha contra la violencia machista porque «la inserción laboral y el mantenimiento de un empleo son el instrumento fundamental para asegurar la autonomía de las víctimas de violencia de género y para que puedan salir de las situaciones que sufren».

Según un informe elaborado por la Secretaría de Igualdad de UGT con motivo de la conmemoración del 25 de Noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia sobre la Mujer, «aunque la inserción laboral de las mujeres que son víctimas de violencia de género debería estar asegurada, las medidas implantadas hasta ahora en España no están dando el resultado deseado, tal y como confirman las estadísticas oficiales».

El sindicato aclara al respecto que en Cantabria había el pasado mes de septiembre 5.829 mujeres víctimas de violencia de género según el último boletín del Observatorio contra la Violencia de Género, aunque sólo se han registrado este año (hasta septiembre) 4 contratos bonificados destinados a su inserción laboral y 8 contratos de interinidad para sustituirlas en caso de cese voluntario en su empleo.

Desde el año 2003 hasta el pasado mes de septiembre en Cantabria se han registrado sólo 62 contratos bonificados para emplear a mujeres víctimas de violencia de género, escasa cuantía que se extiende a todo el país, donde en estos 15 últimos años se han contabilizado 8.296 contratos de este tipo pese al incesante incremento de esta lacra social.

El informe de UGT agrega que la misma fuente estadística aclara que en el año 2017, cuando en Cantabria se reconocía oficialmente a 4.887 mujeres víctimas de violencia de género, únicamente 318 o el 6,5% de todas ellas eran beneficiarias de alguna acción formativa o de orientación laboral estipuladas en la propia Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género desde el año 2008.

Autonomía laboral aún muy lejana

La Secretaría de Igualdad de UGT subraya en su informe que «es evidente que las medidas encaminadas a la inserción socio laboral de las mujeres víctimas de violencia de género no llegan a la mayor parte de ellas y tienen un efecto muy limitado», tras recalcar que «sólo en el año 2016, de las 44 mujeres víctimas mortales de la violencia de género registradas oficialmente en España, apenas un 41% de ellas tenía un empleo».

El sindicato añade que «aunque no existen estadísticas oficiales sobre la relación entre el desempleo y la violencia de género», sólo en Cantabria había el pasado mes de septiembre 256 mujeres víctimas de violencia de género que eran beneficiarias de la Renta Activa de Inserción, esto es, una de cada tres mujeres que percibían esta prestación por desempleo asistencial (había en total 772) en la región».

Como puntualiza Asunción Villalba, secretaria de Igualdad de UGT en Cantabria, «el propio Convenio del Consejo Europeo de la Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres destaca que promover la autonomía laboral, económica y social de las mujeres es uno de los objetivos para lograr la igualdad real entre hombres y mujeres, aunque una cosa es la letra del convenio y otra bien distinta lo conseguido».

«En España está claro que las estadísticas constatan que existe una escasa repercusión de los acuerdos de colaboración suscritos por el Gobierno con las empresas para la inserción laboral de víctimas de violencia de género», matiza Villalba.

Muchas formas de violencia de género invisibilizadas

El informe de UGT destaca que «aunque los feminicidios son la manifestación más execrable de la violencia de género, ésta también se muestra en muchas otras formas de violencia contra la mujer, desde las agresiones sexuales  hasta el acoso sexual o por razón de sexo en las relaciones laborales; y todas ellas tienen un denominador común, el escaso número de denuncias que existen por estas conductas».

«En el caso del acoso sexual o por razón de sexo existe el problema añadido de que no contamos con estadísticas oficiales, aunque según la Inspección de Trabajo, entre 2008 y 2015 se contabilizaron 2.484 casos de mujeres que se vieron afectadas por infracciones en esta materia, lo que supone casi una diaria», puntualiza la responsable regional de Igualdad de UGT.

Para Villalba, «es vergonzoso que el último Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que recoge medidas que consideramos positivas, sólo contemple aquellas contra la violencia de género en el ámbito de la pareja o expareja y ni una sola relacionada con lo laboral».

La sindicalista recuerda que la reciente Resolución del Parlamento Europeo para prevenir y combatir el acoso sexual y psicológico en el trabajo, en los espacios públicos o en la vida política de la Unión Europea reconocía el pasado mes de septiembre que «un gran número de casos de acoso sexual no llega a denunciarse por la escasa sensibilización social al respecto, el miedo al despido, la dificultad para conseguir pruebas o unos insuficientes canales de denuncia, seguimiento y protección de las víctimas».

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, entre los años 2008 y 2017 sólo se han registrado 9 sentencias judiciales en España relacionadas con el acoso sexual o por razón de sexo en los centros de trabajo procedentes del Tribunal Supremo o de tribunales superiores.

«El acoso sexual o por razón de sexo, pese a ser un problema de gran magnitud, se encuentra aún muy invisibilizado y escasamente sancionado», concluye Villalba.

 

Información o enlaces relacionados:

 


Identificación

¿Olvidaste tu contraseña?