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jueves, 29 agosto 2019

Una empresa española pone en marcha un sistema único en el mundo para producir electricidad con la energía de las olas


Una de las principales razones por las que no despega la tecnología undimotriz, es decir, la que genera electricidad con el movimiento de las olas, es por la dificultad de adaptarse a los cambios bruscos del oleaje del mar.

Sin embargo, una empresa vasca, la start-up Arrecife Energy Systems, ha probado un nuevo sistema innovador frente a lo que se ha hecho hasta la fecha y podría convertirse en la primera del mundo que resista las embestidas de las olas más violentas.

«La energía de las olas del mar es la más concentrada que existe en el planeta y podría decirse que la más abundante» explica a este diario Iñigo Doria Elejoste, CEO de Arrecife Energy Systems, «muchas empresas han puesto en marcha un mismo tipo de tecnología para aprovechar los movimientos verticales de las olas con boyas flotantes, pero llevan muchos años con ese tipo de tecnología y parece que no llega a arrancar. Por eso nuestro prototipo es diferente, aprovecha tanto los movimientos verticales como horizontales mediante un sistema de turbinas colocadas en una especie de catamarán que absorben ambos movimientos».

«Creemos que para aprovechar la energía de las olas tienes que oponerte a la fuente de energía, tal y como hace, por ejemplo, las palas de la eólica en contra del viento o las turbinas de la hidráulica para aprovechar los saltos del agua», continúa el responsable del proyecto, «la boya es un tipo defensivo, se mueve al ritmo de las olas pero cuando te encuentras con olas de 14 metros en invierno, necesitas que pese varias toneladas para evitar que se rompa. El problema es que el promedio a lo largo del año es mucho menor, con olas normales de entre 5 y 6 metros, y con tanto peso no sirven para generar suficiente energía».

El prototipo de Arrecife Energy Systems, que se ha construido en una escala de 1:3, se ha probado por primera vez y con éxito en el mar Cantábrico, frente a las costas de Laredo. Entre los estudios realizados, se ha analizado el funcionamiento de su sistema de inmersión –diseñado para sumergir el prototipo en caso de darse olas de más de 5 metros de altura, pero también se arrastró con remolcador a alta mar para observar la dinámica de sus turbinas.

Esa especie de catamarán mide trece metros de largo y tres de ancho e incluye diez turbinas con un diseño único, ideadas por el catedrático y experto en mecánica de fluidos José Javier Doria (cofundador y presidente de Arrecife). Tiene una potencia de 75kw, el peso del sistema es de 9,9 toneladas y se ha pintado de color coral en un homenaje a la estructura subacuática que imita. Como su nombre indica, la tecnología de Arrecife Energy Systems se inspira en los arrecifes de coral que, con su morfología, provocan que las olas rompan.

«Trabajamos con olas de entre 1 y 5 metros, en términos generales, pero nuestro prototipo también es único porque si aumentan los tamaños de las olas, la maquinaria se sumerge gracias a un sistema de velas». El catamarán está pensado para funcionar tanto en alta mar como en la costa, «la fijación se hace con un ancla, el impacto visual es mínimo (solo sobresale unos 10 metros sobre el mar) y lo único que necesita es un cable submarino que lo conecte con una subestación terrestre».

Potencia de entre 2 y 3 MW

Pero ahora toca dimensionar todo el proyecto hasta que sea comercialmente viable. Eso significa construir un equipo de 4o metros de largo que alcance una potencia de entre 2 y 3 MW, «un equipo que en condiciones adecuadas pueda abastecer entre 1.000 y 1.500 hogares».

La fabricación de este primer sistema ha sido posible gracias a la ayuda de Tacomi, compañía de ingeniería del Grupo JIS y accionista de Arrecife desde 2018, pero no se espera que esté disponible el modelo definitivo hasta 2021. Mientras tanto, el estudio del comportamiento del prototipo continuará en septiembre en el área de pruebas de la Biscay Marine Energy Platform (BIMEP), la plataforma de investigación de energías marinas del País Vasco ubicada en Arminza.

«Aunque el mar Cantábrico y especialmente Galicia o Canarias, son zonas idóneas para la generación de energía undimotriz, por su gran oleaje, hemos estudiado el aspecto de las olas en muchas ubicaciones como la costa de Irlanda o la de Australia», añade Iñigo Doria, «pero más importante que tener grandes olas, es saber cuáles son las más comunes a lo largo de un año».

También reconoce que «nos están beneficiando todos los avances que se están haciendo en eólica marina, como el uso de materiales para evitar la corrosión, para aguantar en condiciones de elevada salinidad y humedad, las mejoras en cables submarinos o los estudios de un entorno tan hostil como es el mar».

Financiación del proyecto

Desde que comenzara su aventura empresarial, Arrecife encadena un éxito tras otro. Tras su paso por Estados Unidos, donde fueron finalistas del MIT Water Innovation Prize así como vencedores del 2017 Global Marine Technology Entrepreneurship Competition en Boston, la start-up obtuvo 50.000 euros de la Unión Europea y ha logrado el Sello de Excelencia de la Comisión Europea en tres ocasiones seguidas. Además, en 2019 ha obtenido el premio Sustainability Vertical concedido por Extreme Tech Challenge, competición de Richard Branson que identifica las innovaciones que puedan resolver los mayores problemas mundiales.

Sin embargo, «nos ha costado mucho conseguir financiación, el primer apoyo fue del gobierno vasco y después del CDTI, pero nuestros recursos económicos son limitados» concluye Doria, «y si queremos trabajar en el prototipo y mejorarlo, si queremos ser eficientes, poder contar con mas recursos humanos y hacer frente a gastos como pedir permisos para llevarlo al mar o para pagar las patentes, la financiación es fundamental».

Fuente de datos: https://elperiodicodelaenergia.com/