UGT inicia en Cantabria una campaña nacional por la dignidad laboral en la atención a la dependencia

El sindicato trasladará sus reivindicaciones a tele asistencia, centros de día, domicilios y las 67 residencias de mayores de la región, 57 de ellas privadas

Fecha: 08 Oct 2026

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Concentración de UGT-Dependencia ante el Parlamento de Cantabria el pasado 21 de septiembre

UGT inicia en Cantabria una campaña nacional con el lema “Por la dignidad laboral de los cuidados”, en la que el sindicato reivindicará la mejora y el reconocimiento en el salario, la jornada, las plantillas, la formación y la prevención de las 10.000 personas trabajadoras del sector en la región.

La campaña sucede a las asambleas y a la concentración de protesta frente al Parlamento de Cantabria convocada el pasado 21 de septiembre por UGT para forzar la negociación de un nuevo convenio colectivo autonómico del sector, para lo que es obligado la modificación de uno de los artículos de la ley cántabra de Derechos y Servicios Sociales.

Según precisa la secretaria de Dependencia de UGT Servicios Públicos en Cantabria, Gema Fernández, “a nuestra lucha por el cambio en la disposición adicional quinta de la Ley de Derechos y Servicios Sociales para negociar un nuevo convenio colectivo autonómico, se une ahora una campaña por la dignidad laboral del sector en toda España porque la dignidad de quien necesita ayuda no puede sostenerse sobre la precariedad de quien la presta”.

La sindicalista explica que la campaña de UGT pretende que “durante un año las trabajadoras, las personas que reciben cuidados y las familias seremos las protagonistas porque aspira a movilizar a miles de participantes para que lleven cada mes el mensaje a residencias, centros de día, domicilios y teleasistencia”. 

“Habrá materiales, encuentros y reclamaciones ante las administraciones en los municipios y comarcas de Cantabria y también participarán quienes coordinan, atienden llamadas y gestionan los servicios” agrega Fernández. 

La sindicalista recalca que “las cifras oficiales reafirman que las personas necesitan cuidados” y recuerda que “al término de 2025 18.557 personas tenían reconocido el derecho a los cuidados y 18.131 figuraban con prestación efectiva”. 

“Pero esas cifras no cuentan a quienes aún esperaban la valoración de su dependencia y tampoco dicen si la ayuda recibida basta porque una prestación puede ser una ayuda económica, unas horas en casa o una plaza residencial”, matiza la secretaria de Dependencia de UGT en Cantabria. 

Fernández agrega que “figurar como persona atendida no significa tener todas las necesidades cubiertas; importa saber qué apoyo reciben, durante cuánto tiempo y quién se hace cargo del resto del día”.

 

Media de más de 200 días de espera

La secretaria de Dependencia de UGT subraya que, según el IMSERSO, las resoluciones para poner en marcha la atención a la dependencia tardaron una media de 203 días en Cantabria en 2025, unos 6,8 meses y “esto no garantiza que la atención empezara ese día”, tras recalcar que “quien vive sola o con otra persona que también necesita ayuda no puede aplazar el aseo o la comida”. 

Según datos recopilados por UGT, en 2025 fallecieron en Cantabria 50 solicitantes sin valoración y 74 personas dependientes pendientes de prestación, lo que implica 124 vidas que terminaron durante la espera”, puntualiza Fernández. 

“Las trabajadoras y las familias reclamamos atención a tiempo y, siempre teniendo en cuenta, que el cuidado es un derecho y también lo es cuando la residencia es privada”, asevera la secretaria de Dependencia de UGT en Cantabria.

El IMSERSO aclara que en Cantabria había en 2024 un total de 67 residencias de mayores, de las que 10 eran centros públicos y 57 privados; y más de 6.400 plazas, de las que un 70% tenían financiación pública (4.537) y las 1.874 restantes privada. 

En este sentido, Gema Fernández aclara que “titularidad y financiación no son lo mismo porque una plaza en un centro privado puede pagarse con fondos públicos, aunque reclamamos que la responsabilidad de la Administración no termina al financiarla”. 

“Las familias y las trabajadoras reclamamos servicios públicos fuertes y controles efectivos y la calidad del cuidado no debe depender de cuánto puedan pagar las personas”, concluye la sindicalista.

Audio Gema Fernández Oria