UGT denuncia el fracaso del modelo de inclusión educativa en Cantabria y sus consecuencias para el profesorado y alumnado
El sindicato critica que su implantación “sin recursos suficientes ni planificación” perjudica a los centros y merma la calidad educativa
Fecha: 03 Jul 2026
El Sector de Enseñanza Pública de la Federación UGT Servicios Públicos ha calificado hoy de “fracaso” la actual implantación del modelo de inclusión educativa en Cantabria, tras mostrar su “profunda preocupación” por los efectos que tendrá tanto en el profesorado como en el alumnado.
En un comunicado, el secretario de UGT Enseñanza en Cantabria, Jesús San Emeterio, ha criticado que “lejos de mejorar la atención al alumnado, la implantación del modelo de inclusión educativa está generando importantes desequilibrios en la organización de los centros, una creciente sobrecarga burocrática para el profesorado y una merma en la calidad de la atención educativa”.
“Hay que tener en cuenta que esta merma de la calidad educativa afecta a estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo, lo que incide en el principio de equidad, pilar fundamental en la atención a la diversidad desde su nacimiento con la LOGSE en las sucesivas leyes orgánicas hasta actual LOMLOE”, agrega el responsable de UGT Enseñanza en Cantabria.
Para el sindicalista “la inclusión educativa debe sustentarse en recursos suficientes, planificación y una atención ajustada a las necesidades reales e individualizadas el alumnado; aunque, sin embargo, la aplicación del actual modelo está provocando efectos contrarios a los que dice y anuncia perseguir”.
San Emeterio pone como ejemplo la modificación de las funciones del profesorado de Pedagogía Terapéutica (PT) y de Audición y Lenguaje (AL), “que se ve obligado a desarrollar gran parte de su labor dentro del aula de referencia y con el conjunto del grupo clase, lo reduce drásticamente la atención individualizada que recibía el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo”.
“Alumnos y alumnas con Necesidades Educativas Especiales (NEE), Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL), Trastorno del Espectro Autista, incluido el síndrome de Asperger, o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), entre otros, están dejando de recibir las sesiones individualizadas que hasta ahora resultaban fundamentales para su desarrollo académico, emocional y social”, agrega San Emeterio.
El responsable de UGT Enseñanza Pública en Cantabria matiza además que “las dos horas semanales de atención individualizada que muchos de estos estudiantes recibían no suponían una medida segregadora, sino una herramienta imprescindible para dotarlos de estrategias, habilidades y recursos que posteriormente les permitieran participar con mayores garantías en su aula ordinaria y avanzar hacia una inclusión real y efectiva”.
El sindicalista advierte que “la desaparición o reducción de estos apoyos específicos puede derivar en un empeoramiento del rendimiento académico, mayores dificultades de adaptación y una pérdida de oportunidades para un alumnado que precisamente requiere una respuesta educativa más ajustada y especializada”.
Funciones ajenas a la especialidad
El responsable autonómico de UGT Enseñanza añade a sus críticas “el creciente número de plazas perfiladas y la tendencia de muchos centros a asignar al profesorado especialista funciones ajenas a su especialidad, impidiendo que pueda desarrollar plenamente la docencia para la que ha sido formado y seleccionado”.
“Numerosos maestros y maestras de especialidades como Música y Educación Física ven cómo sus horarios se completan con materias de otras áreas, mientras su propia especialidad queda infradotada”, agrega San Emeterio que considera que “esta práctica tiene consecuencias directas sobre la calidad educativa.
El responsable de UGT Enseñanza en Cantabria aclara que “esta deriva organizativa no solo desvirtúa el papel del profesorado especialista y perjudica al profesorado interino, al reducirse las plazas puras de las distintas especialidades; sino que también empobrece la educación pública, privando al alumnado de una enseñanza especializada y de calidad que durante décadas ha demostrado ser un elemento esencial para su desarrollo integral”.
San Emeterio también rechaza que “la burocracia asociada a la gestión de los distintos programas europeos y proyectos implantados este curso está absorbiendo una parte creciente del tiempo y del esfuerzo del profesorado con un horario insuficiente asignado a las coordinaciones”.
“Los docentes se ven obligados a dedicar horas a tareas administrativas, elaboración de informes y cumplimentación de documentación de diferentes programas, en detrimento de su función principal: la enseñanza y la atención directa al alumnado y sus familias”, añade el sindicalista.
San Emeterio reclama a la Consejería de Educación en nombre de UGT “una evaluación rigurosa y transparente del actual modelo de inclusión educativa, la recuperación de los apoyos específicos e individualizados para el alumnado que así lo requiera y la reducción del número de plazas perfiladas cuando éstas supongan una merma injustificada de las plazas ordinarias.
“Además es obligado la garantía de igualdad de oportunidades para el profesorado interino de todas las especialidades, la simplificación de los procedimientos administrativos y la reducción de la carga burocrática asociada a los programas y proyectos educativos”, puntualiza San Emeterio que recalca que “UGT siempre defenderá una escuela pública inclusiva pero también sostenible para sus profesionales y justa para todos los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza”.